proceso de trabajo

Guía útil para contratar un diseñador gráfico para tu proyecto alimentario

Recientemente he tenido varias charlas con posibles clientes que han contactado conmigo porque creen que no sabido contratar bien al diseñador para su proyecto.

No han elegido bien la agencia o estudio de diseño para crear su imagen de marca o su packaging.

Da la casualidad que solo este mes han contactado conmigo dos personas, y esto me ha hecho pensar… ¿solamente se fijan en el portafolio?, ¿o en el precio?.

Según mi experiencia no solo hay que mirar estas cualidades al contratar un diseñador, la experiencia, el feeling que tengas con el diseñador o la implicación de ambas partes son fundamentales para que el proyecto vaya como debe ir.

Así que antes todas estas cuestiones te voy a detallas lo que yo considero más importante a la hora de contratar un diseñador para un trabajo de branding o packaging.

La especialización es un grado

Si, contratar un diseñador especializado en tu nicho de mercado te va a dar mejores soluciones que un diseñador generalista (que conste en acta, que no estoy diciendo que no té de soluciones), solo que estos tendrás más bagaje en el nicho y en cuestiones de este.

Si no que al estar especializado en tu sector tiene más experiencia en él, y seguramente las dificultades que puedan surgir en el transcurso del trabajo ya las ha tenido, por lo que sus habilidades en el tema son mayores.

Su portafolio

Adoro a los diseñadores que tienen un solo estilo y los trabajos que le llegan es porque el cliente busca ese estilo en concreto.

Pero en la mayoría de los casos los diseñadores se adaptan al estilo que busca el cliente, aunque cero que esta tendencia está cambiando.

Mirando su portafolio o sus redes sociales, dónde muchos de ellos publican un workprocess puedes investigar un poco si te gusta su forma de trabajar o no, el estilo que tiene e incluso si los clientes que ha tenido han salido contentos con el trabajo realizado.

Contratar un diseñador por lo que sabe

Olvidate de lo Marketplace y el low cost, y es que estas pagando por lo que el diseñador sabe, no por lo que hace, y es que en este punto siempre me acuerdo del chiste

-¿200€ por apretar un tornillo?

– no, 200€ por saber que tornillo apretar.

Porque al tener esos conocimientos es cuando puedo darte un mejor servicio al aplicarlos en tu proyecto.

Barato no es igual a calidad…
Calidad no es igual a gratis…
Gratis no es igual a rapidez…

mapa diseño grafico bueno bonito barato utopia

Creo que con esta ilustración entiendes perfectamente a lo que me refiero, no quiero decir que un diseñador low cost no vaya a hacerte un buen trabajo.

No, pero como todo en la vida hay que pagarlo, y ese diseñador trabajará para más clientes, y si esos clientes que pagan más tendrán más atención del diseñador o una atención más personalizada, al contratar un servicio más completo.

Las cosas bien hechas bien parecen

Esta maravillosa frase es de mi señora madre, la he utilizado demasiadas veces, pero es una realidad.

Asegúrate de que el diseñador que contrates te pone por escrito sus condiciones con un contrato de servicios y un contrato de confidencialidad, es un seguro para ambas partes no solo para el diseñador.

Y no solo está dirigido a la confianza que deben tener ambas partes sobre todo por tema “dinero”, sino para dejar por escrito lo pactado entre los dos y así no habrá malos entendidos.

Buen ambiente de trabajo

Como todo en la vida estar a gusto con un trabajo que está realizando otra persona es imprescindible tener buen ambiente.

El famoso feeling en un servicio de este tipo, donde uno debe confiar en el otro para que el proyecto vaya a buen puerto, es esencial.

Ya que si hay buen feeling con el diseñador contratado la comunicación entre ambos irá rodada.

La comunicación dentro de la relación diseñador/cliente es sumamente determinante porque un diseñador no entiende eso de “dale otra vuelta”…

¿Qué hago giro el diseño?, no, lo que hay que ser es más conciso

-me gusta o no me gusta, esto o aquello, pero algo…

Y por parte del diseñador a veces pasa un poco lo mismo “es azul porque me gusta”

-no, hombre- es azul porque queremos representar la inmensidad del océano… Por ejemplo.

Porque en todo diseño hay un porque y en todo gusto también

Así que si estás pensando en contratar un diseñador por favor, antes de nada, mira, observa, compara.

Muchos de ellos estarán más que encantados de tener una charla contigo vía skype o zoom para ver el proyecto y ver si pueden o no ayudarte a desarrollar tu idea.

Palabrita de diseñador…

Si te ha parecido interesante el post: seguro que este de mí WORKFLOW te encantará.

"No se puede entender un buen diseño, si no se entiende a las personas; el diseño está hecho para las personas".
Dieter Rams
Diseñador industrial