El diseño evoluciona la estética original hacia un lenguaje más gourmet, con un sutil aire retro que aporta carácter y exclusividad.
Se mantiene la sencillez como base, pero se introduce mayor profundidad visual, elevando la percepción del producto sin perder su esencia natural y honesta.
Se desarrolla una ilustración propia de rama de olivo, más realista y detallada, que aporta textura y riqueza visual al conjunto.
Este gesto refuerza el vínculo con el origen, el cuidado del producto y la tradición familiar, elevando la marca hacia un territorio más exclusivo sin perder autenticidad.