La marca se diferenciará de los demás competidores con una estética minimalista pero con mucho color, que va a ser el signo diferenciador con la competencia, más próximos al color kraft, lo más común del mundo «eco» y «bio».
Como he trabajado con una marca ya creada anteriormente no podemos obviar el color actual de la misma, por lo que no podemos dejar de utilizar el color verde, color que ya asocian los clientes con Brotalic, así buscaremos un hueco para destacar aplicando una estética premium.